Escritorio María no es solo un escritorio; es un altar cotidiano para las ideas. Su frente ornamentado es un guiño a las fachadas que narran historias en silencio. Como un rincón íntimo dentro de una biblioteca de ciudad antigua, este escritorio invita a escribir, leer o simplemente contemplar. Su diseño evoca una arquitectura emocional, donde cada forma es un pequeño acceso a la imaginación. María es ese objeto que transforma el espacio y lo vuelve ritual.