Guillermo banco de barra toma su inspiración de la clásica silla de director, reinterpretada desde la mirada del diseño contemporáneo y los oficios nobles. Su silueta transmite autoridad sin rigidez: líneas francas, proporciones contenidas y un asiento suspendido que sugiere descanso, pero también toma de decisiones. El cuero, como en las sillas de rodaje, acompaña y envejece con la historia que se vive sobre él. Guillermo es una pieza pensada para quien ocupa un lugar de visión —ya sea frente a una cámara o en medio del día a día—, donde diseño, pausa y dirección conviven en un solo gesto.